Lima respeta su pasado y logra la armonía perfecta entre la tradición y la arquitectura contemporánea. Recorrer sus calles es admirar sus iglesias, sitios arqueológicos y casonas con balcones que conviven con modernos edificios. En 1991, su Centro Histórico fue declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad: sus monumentos artísticos debían ser protegidos.
En el centro histórico podrá visitar la Plaza de Armas y la Catedral. Un paseo por el Museo Larco y el Barrio de Miraflores también es imprescindible

