Una de las ciudades más antiguas de América, la ciudad de México obtuvo el reconocimiento de Ciudad Patrimonio en 1987 gracias a su Centro Histórico y al Parque Nacional Xochimilco. El Centro Histórico, llamado el corazón de la ciudad, fue reconocido por su valor histórico y cultural, al ser un ejemplo sin igual de asentamiento urbano y por constatar la fusión de dos culturas en sus edificios, casas, calles y catedral. Por su parte, Xochimilco ostenta el título de Patrimonio de la Humanidad por sus chinampas (jardines flotantes) las cuales demuestran el excepcional trabajo de sus antiguos habitantes para construir su hábitat en un territorio poco favorable.

