Conocida mundialmente como la Ciudad Maravillosa, Río de Janeiro es la combinación perfecta entre mar, montaña y selva.
Además de sus atractivos más famosos, como el Cristo Redentor, una estatua art déco de Jesucristo, y el Pão de Açúcar, un complejo de montañas, la ciudad permite otros innumerables programas enfocados en naturaleza, aventura, religión, historia y cultura, como los paseos por el Jardim Botánico y en el tranvía de Santa Teresa, las visitas a la Catedral Metropolitana y al Museo de Arte Moderno y la posibilidad de volar por la ciudad partiendo de la rampa de Pedra Bonita.

