Beijín es una ciudad vibrante y llena de contrastes. Las visitas obligatorias son la majestuosa Ciudad Prohibida tan retratada en numerosas películas, el palacio de verano que ofrece la posibilidad de probar una embarcación típica y el Templo del Cielo que resulta de gran interés arquitectónico y social, ya que podrá encontrar numerosos chinos realizando diferentes actividades como el ejercicio del Taichí
Resulta de gran interés y realmente sorprendente, la visita de los tradicionales Hutong en dónde podrá tener contacto con la forma de vida antigua de los habitantes
Beijín es, además, el punto de partida para visitar La Gran Muralla que, aunque conocida, no deja de sobrecoger al visitante

