Cerca del corazón de El Cairo se encuentra Ciudadela en lo alto de una colina. Saladino, que por entonces era el gobernador de Egipto, ordenó construirla entre 1176 y 1183 dC.
El objetivo de su construcción fue defender la ciudad ante las posibles cruzadas europeas. Actualmente, en Ciudadela se encuentra la “Mezquita de Alabastro”, uno de los monumentos arquitectónicos más importantes de la ciudad. Su extraordinaria situación ofrece a quién la visita una estupenda panorámica de El Cairo.
Otra visita obligatoria en la capital es el Museo Egipcio de El Cairo. Éste es conocido principalmente porque conserva más de 136.000 objetos obtenidos a lo largo de diferentes épocas de la historia egipcia. Éstos se reparten en 50 salas distribuidas en dos plantas, dos de las cuales son conocidas por lo que albergan. En una de ellas se ubican los restos momificados de los faraones más importantes entre los años 1552 y 1069 a.C., entre ellos Ramsés II y en la otra se encuentra los tesoros descubiertos en la tumba de Tutankamón.
El lugar de regateo por excelencia en El Cairo es el milenario mercado Kahn el Khalili. Un mercado lleno de vida, que cuenta con incontables tiendas y que persiste desde el 1382. Se trata de uno de los bazares más grandes del mundo donde se puede comprar desde alfombras, artesanías o artículos de oro. Una vez ahí, aprovecha y tómate un café en el conocido café Fishawi, un lugar característico porque desde hace más de 200 años se encuentra abierto día y noche, asique dé por seguro que cuando vaya a visitarlo lo estará.

