15 días en Vietnam. Un viaje inolvidable

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Por: Amalia Blanco – Mi Mundo Travel

Vietnam es un país que lo tiene todo: ciudades vibrantes, paisajes naturales de ensueño, historia fascinante y una gastronomía deliciosa.

Es un país enorme; de norte a sur tiene 1650 km (por comparar, del Cabo de Creus a Ayamonte no llega a 1100), lo cual tiene tres consecuencias relevantes:

  • Si quieres conocer algo es inevitable hacer traslados en avión, tren y coche. Se puede tener la sensación de que se pierde tiempo en traslados, pero mientras no exista la teletransportación, no queda otro remedio. Lo único que desde Mi Mundo podemos tratar de solucionar es ver la forma más eficiente y cómoda. Tuvimos una experiencia en tren memorable… ya os la cuento más adelante.
  • El clima es muy variable. Es muy difícil responder a cual es la mejor época para viajar a Vietnam. Nosotros fuimos en marzo y salvo en el sur y en la playa que nos hizo bastante calor, no vimos el sol y teníamos que ir con algo de abrigo. Lo único que es seguro es que en verano hace mucho calor en todas partes.
  • Aunque vayas 15 días siempre te quedará la sensación de que te has perdido cosas.

Sin entrar en profundidades de cada zona (ya lo haré en otros posts), esta fue la distribución de nuestro viaje:

 

Día 1: Saigón (Ho Chi Minh City)


Nuestro viaje comenzó en Ho Chi Minh, una ciudad que nunca duerme.

Visitamos la Catedral de Notre Dame, la Oficina Central de Correos y el Palacio de la Reunificación.

La primera noche fue inolvidable. Nos recogieron en Vespas y recorrimos sus bulliciosas calles y estrechos callejones parando a tomar una copa en un azotea y en varios lugares donde pudios probar diferentes tipos de comida local.

 

Día 2: Delta del Mekong


Temprano por la mañana nos fuimos hacia Bentre. Tomamos un barco por el Delta del Mekong y un bote por su canales, donde navegamos entre mercados flotantes, palmeras y casas sobre pilotes.

Probamos frutas exóticas, miel fresca y conocimos la vida rural del sur: el proceso del coco, una fábrica de ladrillos, la elaboración de noodles de arroz. Fue un día relajante y auténtico, perfecto para conectar con la naturaleza.

 

Días 3 y 4 Hanoi


Tras una mañana en la que visitamos el mercado de flores y fuimos de compras es Saigón volamos a la capital, Hanoi, donde llegamos a media tarde.

Tuvimos tiempo de tener un primer contacto con la ciudad, su barrio antiguo, el lago… todo ello rodeados de una caótica danza de motos (cruzar las calles es toda una aventura que el primer día te asusta y enseguida aprendes: hay que lanzarse sin mirar mucho y los vehículos te esquivan).

Un paseo en rickshaw por el barrio antiguo (también conocido como el barrio de las 36 calles), la pagoda Tran Quoc (templo budista más antiguo de la ciudad), el Mausoleo de Ho Chi Minh, el Palacio Presidencial, la pagoda de un Pilar, el maravilloso Templo de la Literatura, y un pequeño templo en el lago al que se accede a través de su famoso puente rojo son los lugares que visitamos.

Por supuesto fuimos a ver pasar el tren en la famosa calle (creo que lo han prohibido hace unos días por su peligrosidad).

 

Y fue aquí donde probamos la famosa sopa (Pho) y los extraordinarios bocadillos (Banh Mi). Estos últimos en un sitio que por las colas que tenía debe ser de los mejores: Madam Win.

 

Día 5: Bahía de Halong

 

Llegamos a media mañana para embarcar en un junco rumbo a la bahía de Halong, patrimonio de la Humanidad, con más de 3000 pequeñas islas repartidas en una superficie de 1500 km2.

Pasamos la noche a bordo en un barco extraordinario con solo diez camarotes. Disfrutamos mucho de la navegación, de las visitas (bajamos en la isla de Cat Ba para dar un paseo: algunos en coche eléctrico y otro en bici) y de la gastronomía.

 

Día 6: Ninh Binh


Ninh Binh nos dejó sin palabras. Navegamos en un pequeño bote por el bello paraje de Trang An, entre grutas naturales, formaciones kársticas impresionantes y pequeños templos en entornos irreales.

 

Visitamos la antigua capital Hoa Lu y sus famosos templos del Rey Dinh y el Rey Le.

Y disfrutamos en la pagoda Bich Dong de un oasis de paz en Tam Coc.

No subimos, y me arrepentí, a la cima de Hang Mua Peak para una vista panorámica espectacular (500 escalones fueron un esfuerzo excesivo; sobre todo para mi marido que “desprecia” al que él llama turista trepador).

Este rincón de Vietnam es un paraíso oculto y que yo repetiría si alguna vez pudiese volver. Y alargando mi estancia por lo menos un día.

 

Día 7-8: Mai Chau


Buscamos tranquilidad en Mai Chau, una región montañosa rodeada de arrozales y aldeas locales. Nos hospedamos en un hotel espectacular y disfrutamos de paseos por los campos visitando aldeas  y conociendo la forma de vida de las diferentes etnias que viven en esa región.

También hicimos una parada en el mercado de Mai Chau donde compramos unas preciosas pipas de opio de madera.

Aquí, el tiempo parece detenerse, y la hospitalidad de sus habitantes nos hizo sentir como en casa.

 

Día 9-10: Hue


Volvimos a Hanoi para coger un avión hasta Hue, la antigua capital imperial.

En un barco privado recorrimos el río Perfume. Solo para nosotros y con un personal encantador fue todo un lujo.

En barco llegamos a una pagoda al borde del río: la preciosa pagoda Thien Mu.

Nos quedamos fascinados con la Ciudadela Imperial, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1993.

Ya de camino hacia Hoian hicimos una parada en las espectaculares tumbas de los emperadores Nguyen.  Y que forman, junto con la ciudadela, parte del Patrimonio de la Humanidad de Hue.

 

Día 11-12: Hoi An


Y tras las tumbas seguimos nuestro viaje en coche a Hoian. una ciudad mágica con farolillos de colores iluminando sus calles.

Alojados en un bonito hotel al borde del río, exploramos su casco antiguo (también declarado Patrimonio de la Humanidad), visitamos mercados, templos, mansiones antiguas y el puente japonés de madera. El csco antiguo está lleno de tiendas de souvenirs y de cafés y restaurantes.

Y como buenos turistas navegamos en una barco de farolillos al atardecer.

Terminamos disfrutando de un paseo en moto por los arrozales y la zona rural de las tierras de los Cham.

 

Día 13- 15: Phu Yen (playa)


Para despedirnos de Vietnam, pasamos nuestros últimos días disfrutando de las playas de la provincia de Phu Yen. Precioso hotel, playa solitaria y magnífica gastronomía fueron el broche de oro para 15 días inolvidables.

Inolvidable fue la playa como lo fue el viaje en tren para llegar a ella desde Danang a Quy Nhon. Lo hicimos en el exclusivo vagón de The Vietage Train (Anantara) que tiene capacidad para solo 12 pasajeros.

Fue un recorrido de seis horas en el que disfrutamos de un espectacular menú, barra libre de bebidas, así como un masaje sencillo, pero fantástico. Todo ello recorriendo los espectaculares paisajes del centro del país

Vietnam nos sorprendió en cada esquina. Desde la intensidad de sus ciudades hasta la calma de sus paisajes rurales, cada día fue una nueva aventura. Si estás pensando en viajar a este país, prepárate para vivir una experiencia única.

Cuéntanos, ¡¿cuál sería tu parada favorita en este itinerario?!

Mi Mundo Travel Planner

Una respuesta a “15 días en Vietnam. Un viaje inolvidable”

  1. Qué buena pinta este itinerario, me quedo con ganas de probar ese Pho en Hanoi y de darme el paseo en barco por Halong. Totalmente de acuerdo en que siempre te queda la sensación de haberte perdido algo, me pasa igual viajando.

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